El Supremo rechaza cargar a la banca el impuesto de actos jurídicos documentados

En el año 2015 el Tribunal Supremo se pronunció sobre los gastos de constitución de la hipoteca. Su sentencia de entonces establecía que las cláusulas hipotecarias que imponen al consumidor el pago de todos los gastos asociados a la concesión del préstamo son abusivas y, por tanto, nulas. Sin embargo, los magistrados no aclararon qué reparto de costas sería válido, ni quien debía abonar el citado impuesto, los gastos de notaría, registro y gestoría. Como consecuencia los fallos posteriores han tomado dos direcciones en partes iguales, o bien cargar al banco la factura de los gastos o trasladarle todos a excepción del impuesto de actos jurídicos.

Este miércoles el Tribunal Supremo dictó un fallo en el que consideraba que la banca no comete un abuso al cargar al cliente el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados asociado a la constitución de una hipoteca. Por tanto, con este fallo el tribunal clarifica la doctrina y sienta la jurisprudencia que deben seguir el resto de juzgados, y que hasta ahora diferían.

Con esto, la banca se ahorraría tener que desembolsar 6.000 millones en gastos hipotecarios

Siguiendo la jurisprudencia de la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo, los jueces confirmaron que el sujeto pasivo del impuesto asociado a constituir la hipoteca es el prestatario, es decir, que estas tasas las debe abonar el cliente. En paralelo, la Sala sí estableció que por el timbre asociado a los documentos notariales, el impuesto correspondiente a la matriz (que depende del número de páginas del contrato y se cobra a 15 céntimos el folio, es decir, de 40 a 200 euros), se abonará a partes iguales entre el banco y su cliente. Finalmente, el Supremo exigió que cada parte abone las copias del contrato que solicite.